Hygge, como forma de vida, vida ganada por las velas y la comida…

Vale, este título solo lo entenderás y leerás con un tono concreto si también tuviste una época en la que te gustaba el rap español, escuchabas 7notas7colores y “Ballantines” era tu canción favorita ever. Para todo lo demás, saber qué es el hygge, cómo aplicarlo durante la cuarentena y porqué he hecho este remake del éxito de 7 notas7colores, sigue leyendo.

¿Sabes lo que signfica “mokita”, “cafuné”, “gaman” o “saudade”*? Yo tampoco lo sabía. Son palabras que hacen referencias a conceptos intangibles. Siempre me ha flipado esta maravilla del lenguaje que se adapta a las culturas según tienen la necesidad de acuñar algún concepto específico para entenderse entre ellos. De hecho, en valenciano tenemos millones de expresiones que solo nosotros somos capaces de entender… ahora, no me preguntes cómo definiría “desfisi” que cortocircuito. 

Entre todas las palabras que voy aprendiendo o busco o estudio de otras lenguas (como hobby, no soy ninguna erudita), hay una que me gusta especialmente, con la que conecto y que he empezado a practicar en mi día a día. 

Es “hygge”, palabra danesa que, como el resto, no tiene ni traducción directa ni explica un concepto concreto. Muchos dicen que el hygge es “el arte de crear intimidad”, “el confort del alma”, “una taza de cacao a la luz de las velas” o, la que más me gusta, “el placer de las cosas reconfortantes”. 

Algunos de los adjetivos que se vienen a la cabeza cuando hablamos de hygge son calidez, unión, comodidad, acogedor, íntimo, agradable, cordialidad, autenticidad, pertenencia. Y es que los daneses, aún viviendo en un país que nos evoca más frialdad y distancia que calidez, saben mucho de cómo disfrutar de la vida, de crear momentos y recuerdos de calidad, de aprovechar el tiempo y los espacios cerrados. 

Es ahora, más que nunca, cuando estoy leyendo todo lo que puedo sobre el movimiento danés por excelencia, del que ellos mismos se sienten tremendamente orgullosos, tanto, que utilizan “hygge” para adjetivar o verbalizar su día a día, la decoración de su casa, las reuniones, la ropa o la iluminación.

Si algo no es hygge, olvídate de que vayan a disfrutarlo. 

En el hygge es muy importante darse cuenta de las pequeñas cosas que nos rodean y que son lujos que no estamos acostumbrados a valorar, es una vela encendida en un rincón que te hace sentir bien, un cojín mullidito y suave, una manta de algodón, una taza de cacao con un dulce con canela, una iluminación en casa que no te deslumbre, una caricia, un momento en compañía en el que el silencio es un amigo más…

Creo que sería interesante, siendo que por algo son los cabecillas de la lista de países en los que se vive más feliz, que nos uniéramos a este movimiento. Quizá en España no sería tan casero, pero adaptarlo a nuestro país es algo que podemos verlo más adelante. Ahora, hay algunas cosillas que podríamos abrazar y poner en práctica, mientras estamos en casa y somos ciudadanos responsables. Ahora es el momento de saber qué es el hygge y cómo aplicarlo durante la cuarentena.

EL hygge, entre otras muchas cosas, es una situación de reflexión, de manera relajada, en la que nada ni nadie es el centro ni domina la conversación durante un rato largo, si no que todo se ve sobre una misma línea. Es una situación de igualdad. Ahora estamos “obligados” a compartir nuestro tiempo con quien vive con nosotros, así que es una buena oportunidad de convertir ese tiempo en calidad y no en ansiedad. Este tiempo que compartimos con los demás, en la cultura danesa, sería tiempo hyggeligt y crea un ambiente cálido, agradable, relajado, cercano, cómodo y acogedor. 

Es como un buen abrazo, pero sin el contacto físico. Es una situación en la que puedes estar completamente relajada, ser tú misma. Un ejemplo fácil, más allá de nuestro encierro actual es cuando vas a una comida a casa de alguien, tienes dos opciones: llegar y sentarte en el sofá o estar en la cocina ayudando a preparar todo de manera que no hay un anfitrión, sino es que hay un compañerismo y un abrazo a esa invitación. 

El arte del hygge es el arte de ampliar tu espacio vital, tu zona propia de confort, tu aire y compartirlo con los demás. 

Si quieres saber más sobre este movimiento y como aplicarlo estos días en la comodidad de tu hogar pero en la posible incomodidad de convivir 24/7, puedes leerte el libro Hygge. La felicidad en las pequeñas cosas, de Meik Wiking, que te explica todo lo que tienes que saber y que, además, es precioso.  De esta forma conocerás el hygge y cómo aplicarlo durante la cuarentena.

Yo te voy a dejar aquí el manifiesto hygge por si te lo quieres imprimir y dejarlo en algún bonito lugar de tu casa para recordaros a todos que este tiempo que nos está regalando la situación, es posible que no volvamos a tenerlo nunca. Mira el lado bueno y disfrútalo como mejor sepas. 

Manifiesto hygge para saber qué es el movimiento y cómo aplicarlo durante la cuarentena
Guarda tu copia de la imagen y ponla en un sitio cuqui. También te lo puedes descargar desde aquí

*“Saudade” es una palabra portuguesa que no tiene traducción directa y apela a la hipersensibilidad y a cómo podemos vivir con sentimientos de nostalgia.

“Gaman”, de origen japonés, hace referencia a la determinación para afrontar los obstáculos, es una actitud que se compone de paciencia y dignidad, aún pareciendo insuperables

“Mokita” proviene del idioma kivila, de Nueva Guinea, y significa “ la verdad que todos sabemos, pero acordamos no mencionar”.

”Cafuné” es una palabra portuguesa de Brasil que hace referencia al acto de pasar los dedos con ternura por el cabello de alguien querido.

1 comentario en “Hygge, como forma de vida, vida ganada por las velas y la comida…”

  1. Hygge, creo que yo siempre te he tenido presente en muchas ocasiones, pero no lo sabia, muy interesante y apropiado para lo que estamos viviendo. Ánimo a todos y saldremos d esto, ahora a disfrutar de nosotros mismos🥰🥰😘😘💪💪💪💪💪💪💪💪💪

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